Intro
diciembre 19, 2011
Dicen que la forma en la que conoces a una persona es fundamental y guía, en cierto modo, el tipo de relación que habrá con esa persona, es decir, el lugar, la forma, el rol que se ocupa…Cualquier gesto o situación puede hacer que una persona pase a ser tu mejor amig@, alguien que al igual que llega se va, un colega con quien ir de bares, la pareja de un/a amig@… y creo que es una verdad como un templo… Y esto se enlaza y entremezcla con la primera impresión que te llevas cuando ves a alguien por primera vez, evidentemente aquí entran en juego los prejuicios, cultura, valores propios y demás, pero sí es cierto que hay unas actuaciones que tenemos (al igual que los animales) y que están presentes, las cuales nos dan “pistas” y hacen que nuestra cabeza se ponga en funcionamiento. Evidentemente, en poco más de 48 horas no da tiempo de hablar con 200 personas, todas dejan algo de su carácter, de su esencia y es a partir de esa esencia por la que nos interesamos, consciente o inconscientemente, por conocer más a unas personas que a otras.
A veces no es tan malo pecar de imprudencia, ¿no?